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¿Qué es lo que sucede para que uno comience a sentirse escritor? La que pregunta es Adriana Schettini, en un interesante reportaje acerca de los talleres de escritura y la posibilidad (o no) de enseñar a escribir ficción. El que responde es Abelardo Castillo: 

"Te sentís escritor vos mismo, por una decisión tuya, en cualquier momento. De pronto has tenido un gran amor, se te ha ido o te has ido, estás desecho del dolor y de repente, pensás: '¡qué historia es esta! Me parece que está para escribirla'. En ese momento, decís: soy escritor. No soy un enamorado, porque el enamorado se mata o sale corriendo a buscar a la persona amada. El tipo que al perder un gran amor piensa 'qué tema para un cuento o para una novela', ése es un escritor".

Abelardo Castillo es un escritor argentino, nacido en 1935. Fue fundador de las revistas literarias El grillo de papel,  El escarabajo de oro y El Ornitorrinco. Es autor de las novelas Crónica de un iniciado y El que tiene sed, entre otras, y de numerosos cuentos.

Cuento recomendado: Las panteras y el templo.


Esto es parte de Creadores, una sección de este blog donde recopilo frases que tienen que ver con procesos creativos. Podés ver más posts similares acá.
Foto: shopterrain
Había un hombre en Singapur que quería un cambio.
Pensó, entonces, que podía descolgar el enorme cuadro del living y usar esa pared para otra cosa. Como no se le ocurría para qué (a veces lo único que se sabe es que se quiere otra cosa), el hombre se fue a correr.

Dio algunas vueltas por el Bukit Timah Hill, una reserva natural cercana a su hogar. Y mientras corría, tuvo una idea. Empezó a tomar fotos de las hojas y las flores que encontraba en el camino, con el objetivo de armar una galería de cuadros para su pared. Sería una interpretación moderna de las clásicas ilustraciones botánicas del siglo XVIII. 

Con el tiempo se dio cuenta que cuanto más fotografiaba, más veía. 
Y lo que empezó como un modesto proyecto personal, se convirtió en una obsesión.

Foto: DesignSponge
Creó un Tumblr y una tienda online con el nombre "What I see when I run" (lo que veo cuando corro). Ahora, sus cuadros botánicos (ilustraciones o fotografías) se pueden adquirir en todo el mundo. 

También redecoró su living. Y armó un time-lapse para mostrar el resultado final. 



"Yo quería revivir la pared; pero al final, la pared me revivió a mí", dice Francis Ooi (así se llama el hombre). 

Me gustan estas historias de pequeños emprendimientos. Porque nos cuentan tres cosas:

1. Que a veces, las ideas que mejor funcionan son las más simples. 
2. Que los proyectos personales (lo-que-hacemos-además-de-trabajar) pueden convertirse en un negocio. 
3. Que para que la inspiración se despierte, sólo hace falta saber mirar.


Crédito foto: Pinterest
Soy una coleccionista. Tengo alma de recopiladora, no sé, es algo que no puedo evitar. Desde hace un tiempo junto frases que tienen que ver con procesos creativos de artistas (¿cómo hacen lo que hacen? ¿qué piensan? ¿qué cosas los inspiran? ¿qué los hace reír / llorar / sufrir? ¿qué recuerdan de su infancia? ¿cuáles son sus manías? y unos cuantos etcéteras). 

Antes guardaba esas frases en GoogleDrive (la casa de mis delirios coleccionistas, al menos los que tienen que ver con palabras). Ahora, empiezo a compartirlas acá. 

Me gusta el detrás de escena, el backstage, todo lo que hay de entretelones y preparativos previos a una obra. (Puede ser un libro, una canción, un sketch televisivo, un cuadro, una película, una tira cómica, el guión de una serie, un álbum musical, una crónica periodística, algo). Quiero saber cómo se hacen -pero sobre todo- cómo piensan las personas que están detrás de ellas. 

“Creadores” es el espacio dentro de este blog para compartir ese interés por las mentes de las personas que crean. Un ejercicio de curación de contenidos: a veces un fragmento de un libro, de una entrevista o un artículo, a veces un video o un póster para pegar en la pared (?), como esta frase de Jim Jarmusch sobre la originalidad. En fin, eso: pequeños chispazos creativos.
Tablón de corcho con el ícono de la red social Pinterest

Pinterest fue creada hace sólo 4 años y es una de las redes sociales que más crecimiento tuvo en 2014. De acuerdo a datos del Global Web Index, las tres plataformas social media que más crecieron en cantidad de usuarios durante el último semestre fueron: 1) Tumblr, 2) Pinterest, 3) Instagram. No es un detalle menor que las tres tengan un mismo elemento central: la imagen.

¿Qué es Pinterest?

Es una red social para compartir fotografías (aunque también se pueden subir videos). Permite a los usuarios crear tableros personales temáticos (dashboards) y administrar sus colecciones. Los pins (imágenes) pueden obtenerse de 3 maneras: 
1. Cargar imágenes desde la PC. 
2. Extraer fotografías de la Red.
3. Compartir lo que otros usuarios de Pinterest han subido ('re-pin'). 

Amo Pinterest. Lo uso para coleccionar todas las cosas que me interesan (fotos, posters, frases, infografías), como buscador de imágenes, como fuente de inspiración. En la barra derecha de este blog pueden ver algunos de mis pins más recientes. (Recomendación: la app para smartphones funciona muy bien!). Si en el post anterior hablaba sobre Feedly y Pocket como mis aplicaciones predilectas para almacenar artículos que me interesan...Pinterest es el equivalente, pero de contenido visual.



¿Qué es lo que vuelve a Pinterest tan genial?

CONTENIDOS. En Pinterest no es relevante quién (los usuarios) sino qué (los contenidos). De hecho, se puede seguir a un usuario (y todo lo que publique en la red) o sólo algunos de sus tableros. Lo que determina la cuestión son los intereses compartidos.

DESCUBRIR / INSPIRACIÓN. Es un enorme banco de contenidos visuales. Tiene un motor de búsqueda que permite ingresar palabras clave y acceder a miles de fotografías. A su vez, cada pin presenta imágenes similares y tableros relacionados (y esto es, en parte, lo que vuelve a Pinterest una plataforma verdaderamente adictiva!). Las personas van a Pinterest en busca de imágenes que inspiren, de ideas, de creatividad. Es una herramienta ideal de curación de contenidos.

TRÁFICO WEB. Cada imagen subida desde la web enlaza al sitio desde donde proviene, por lo que Pinterest es una gran fuente de tráfico referencial. Tip: si tenés un sitio web o blog, publicá tu contenido en Pinterest (yo lo hice con mi blog Historias Mínimas). También podés integrar Pinterest a tu sitio, incorporando los botones para ‘pinear’ tus imágenes.

COLECCIÓN PERSONAL. Al crear tableros personalizados, cada usuario organiza su colección personal. La idea es compartir estas colecciones, aunque también está la opción de crear tableros secretos (solo visibles para uno mismo). Y su opuesto: los tableros grupales, en los que varios usuarios pueden agregar sus imágenes.

MARKETING. Por la cantidad de usuarios que la utilizan, su diseño sencillo y el predominio de lo visual, Pinterest también se convirtió en una de las plataformas preferidas por las marcas (desde grandes empresas a pequeños emprendimientos), que cada vez más la incorporan como canal para promocionar sus productos. Al organizar todo su contenido en categorías, Pinterest permite segmentar adecuadamente los públicos y temáticas. Y tiene un enorme poder de viralización.

Estas son, para mí, las razones fundamentales para el éxito de Pinterest. Ahora me gustaría escucharte a vos, ¿tenés una cuenta en Pinterest? ¿para qué la usás?
“La innovación no es tecnología, es cultura”.




El libro enumera los aprendizajes alcanzados durante estos años de desarrollo digital (a partir de 1984, año en que se presentó la primera Macintosh) en diferentes campos: gobierno, trabajo, redes profesionales, comunicación en las organizaciones, educación, trabajo científico. 

También explora el fenómeno de makers y DIYers (“hacedores”, “inventores”, podríamos traducir) y de la producción colaborativa en la Red. Pero la idea central es proponer caminos/ideas que permitan a empresas, instituciones y personas aprovechar verdaderamente esta ‘era de oportunidades’. Reiniciar la mente. Abrazar la idea de cambio. O a la manera de Apple, “think different”.

La cultura digital nacida en el Silicon Valley instauró un nuevo paradigma:
“El digitalismo ha sido desde sus orígenes un espacio contracultural, una conciencia ambiciosa de transformar industrias, de transformar los mecanismos de interacción entre las personas, en definitiva, de cambiar el mundo pensando distinto a las anteriores generaciones”.
Pensar distinto a las generaciones anteriores implica revertir la mentalidad analógica que todavía impera en tantos ámbitos y entender la innovación como algo fundamentalmente cultural, antes que tecnológico. 

“Opportunity Valley…” es un libro de lectura necesaria para estudiantes y profesionales del ámbito de la comunicación digital, pero también para docentes, emprendedores e investigadores. Por su precisa definición del presente de la cultura digital, porque funciona como un mapa conceptual (dónde estamos, hacia dónde ir) y por sus buenas ideas.


“(...) Las personas con mayor talento se mueven constantemente, se desplazan a espacios donde pueden encontrar gente inspiradora que les permita dar el salto hacia donde quieren llegar y prosperar. Si aún no has comprendido dónde y cómo moverte en el universo digital, si tu empresa repite prácticas propias del mundo industrial del siglo XX, si tienes mil ideas en la cabeza pero te cuesta llevarlas a la práctica e incluso rentabilizarlas, quizás encuentres en este texto algunas pautas para aprender cómo lo hicieron otros y saber que siempre se está a tiempo de transformarse y de transformar el entorno en que vives”. 

Highlights del libro:

El capítulo dedicado al mundo del trabajo (de principio a fin: genial). 

“Somos las redes de las que formamos parte” (sobre la importancia de la construcción de redes profesionales). 

Capítulo en el que se explaya sobre el movimiento “maker” o Do It Yourself (hágalo usted mismo). (Sobre la posibilidad de desarrollar un emprendimiento a partir de un hobby). 

Todo el apartado sobre innovación. 

Nota al margen → también es un buen libro para mirar de cerca en cuanto a la presentación y el diseño: PDF gratuito, videos incrustados en medio de los capítulos y, lo mejor, el sitio web desarrollado para mostrar de qué se trata, que también incluye información adicional.

(Todas las citas y las fotos de este post pertenecen al libro "Oportunity Valley...").


Durante junio y julio de 2014, Canal Encuentro transmitió el ciclo de documentales "Revolución Digital".  

Los filmes que lo integran abordan desde el origen de Silicon Valley hasta Wikileaks, pasando por biografías de Steve Jobs y Mark Zuckerberg, y otras temáticas / problemáticas vinculadas a la Red, como neutralidad, piratería y propiedad intelectual. Algunos de estos documentales están disponibles en el sitio, aunque por tiempo limitado. Aquí la lista completa. 


Silicon Valley: aquí nació la revolución digital 


El primero de los documentales del ciclo (producido en 2013), está dedicado a narrar el origen de lo que hoy es el polo tecnológico más importante del mundo: el Silicon Valley en San Francisco, USA. 

La del Silicon Valley es una historia de pioneros, ingenieros y científicos visionarios, que decidieron correr riesgos en un contexto histórico en que hacerlo, era la excepción (la década del '50) y transformaron la industria electrónica para siempre. 

El documental no sólo retrata el modo en que se gestaron los avances tecnológicos entre los años '50 y '70 (del transistor de silicio al microchip y de éste al microprocesador), sino que también explora de qué manera las compañías nacidas durante esa época forjaron una nueva cultura corporativa centrada en la innovación.


7 lecciones de la historia de Silicon Valley



1| La cultura de negocio que inauguran las empresas del Silicon Valley privilegia "la transparencia antes que la jerarquía, el riesgo antes que la estabilidad y la innovación antes que lo comprobado".



2| Cambian las reglas del juego: si hasta ese momento la norma era que comenzabas a trabajar en una empresa y permanecías allí hasta que te retirabas, empieza a extenderse la idea de que "es mejor salir, armar tu propia empresa y fallar, que quedarte en una empresa 30 años". Emprender. 



3| Tomar tecnologías ya existentes y transformarlas en un producto nuevo. Remix: la base de los grandes inventos, ayer, hoy y siempre. 



4| La historia de Silicon Valley es la de gente que va "a comenzar de nuevo" (start-up): dejan puestos en los que les pagan muy bien y dan un salto gigantesco, para ver si pueden lograr algo importante. "No se metían en esto para tener un trabajo, se metían para crear una realidad". 



5| "Los líderes rompen las reglas". Presionar los límites, innovar, pensar en cosas que nadie pensó antes. 



6| Cultura de la innovación: confianza en el talento de todos los empleados, estructuras más flexibles y horizontales (alejadas de la burocracia de las corporaciones tradicionales y la verticalidad de las cadenas de mando). Se alienta a los empleados a seguir sus ideas y ver hacia dónde los llevan. 

7| Riesgo + innovación. "¿Cómo sos diferente? ¿Cómo sos mejor?".


Crédito foto: Canal Encuentro.


"My favourite things are blue", Alexandra Cabrer in thingsorganizedneatly.tumblr.com

La Web es una gran remixadora de hábitos.

Pensemos, por ejemplo, en blogs y redes sociales. Comunicarse, socializar con individuos de intereses similares, compartir vivencias cotidianas, llevar un registro de nuestros pensamientos y reflexiones: todo eso está presente en nuestro ADN desde el comienzo de los tiempos (el hombre es un ser social). 

La tecnología digital nos permite llevar esas prácticas culturales (que ya existían) a otro nivel, haciendo que evolucionen hacia formas más simples, veloces, ubicuas y efectivas. Cambian los soportes y las plataformas, pero la esencia es la misma. De ahí lo del rémix de hábitos: hacemos lo mismo de siempre, sólo que con otras herramientas.


¿Qué es lo que ha cambiado gracias a la Web?

1| Cualquier persona con acceso a Internet puede producir, editar y publicar contenidos de manera simple.
2| Esos contenidos pueden (potencialmente) alcanzar una audiencia global,
3| Los usuarios interactúan en comunidades virtuales en función de sus intereses, y pueden llevar adelante proyectos colectivos, aunque se encuentren geográficamente dispersos.

Internet ha modificado la forma en que buscamos información, almacenamos conocimientos y los compartimos con otros. Ha transformado para siempre la manera en que planeamos un viaje, decidimos a dónde ir a cenar o festejar nuestro cumpleaños, cómo hacemos compras, estudiamos, pagamos nuestras cuentas, promocionamos nuestros productos y aprovechamos nuestro tiempo libre.
En este post, hablaremos de un aspecto que el mundo digital ha remixado en forma notable: la forma en que coleccionamos cosas. Muchos de nosotros tenemos cierto afán coleccionista o recopilador. Ignoro los motivos, pero la idea de clasificar y alcanzar algún tipo de orden nos atrae.

Estas eran algunas de las manías "compiladoras" que ponía en práctica en mi infancia y adolescencia (contexto: década de los '90 y primeros años de la década del 2000):
  • Recortaba fotografías de revistas y las guardaba en folios clasificándolas por nombres.
  • Extraía las páginas de recetas de cocina y las coleccionaba dentro de una carpeta.
  • Llevaba un cuaderno con frases, letras de canciones y extractos de libros que me gustaban, combinados con imágenes. En la misma sintonía estaba el panel de telgopor que adornaba una de las paredes de mi habitación, con fotos, frases, señaladores y postales.
  • Tenía una gran variedad de almanaques, de los chiquitos que se llevaban en la billetera y que estaban ilustrados con fotos de gatos, de paisajes, de flores.
  • Coleccionaba stickers, pequeños dibujos brillantes que pegábamos en álbumes de fotos y que eran furor en los años de primaria.
  • Tenía una lista de los libros que había leído (que todavía conservo y actualizo :D).
Y todo eso formaba parte de mi mundo íntimo, secreto, personal. No lo compartía con nadie (bueno, quizás con alguna amiga).

Hubo también un proyecto colectivo: durante la secundaria, armamos un diccionario de palabras y frases (graciosas o fallidas) dichas por profesores y alumnos, una suerte de “la gente anda diciendo” analógico. Tres personas coordinábamos el proyecto, todo el curso enviaba sus colaboraciones y un archivo de word almacenaba las entradas en orden alfabético.

[Noto que mis colecciones tienen un sesgo importante: todas están ligadas a la palabra, a la fotografía, a la imagen. Me pregunto desde qué momento empezamos a ser el germen de lo que luego seremos].

Proyectos colaborativos en la Red

Un día llegó Internet. Y alteró la balanza entre autor/lector, productor/consumidor, público/privado, individual/colectivo, entre otras dualidades. La Red hace posible que hoy las colecciones sean públicas, colaborativas y de alcance masivo.

Plataformas como Pinterest nos remiten directamente a los tablones de corcho atiborrados de posts-its y fotos, con la diferencia de que se trata de un banco de imágenes de proporciones infinitas, curado y clasificado en forma exhaustiva por miles y miles de personas.

Las fotografías con frases que hasta hace unos años fabricábamos "a mano" hoy se pueden confeccionar con sólo un click y ser viralizadas como reguero de pólvora en las redes sociales.

Todos los días se inician proyectos de diversa índole que se sustentan en la colaboración de usuarios: proyectos educativos, periodísticos, políticos, de negocios y de entretenimiento. Aquí van algunos ejemplos de estos últimos, los que tienen como propósito recopilar, coleccionar o clasificar contenido con fines recreativos:
  • Uno de los pioneros (de la etapa pre-redes sociales): Proyecto Cartele. Fotografías de carteles (graciosos, absurdos) observados en las calles. El proyecto fue iniciado por tres amigos argentinos: primero fue un álbum que compartían con sus amigos, en 2001 se convirtió en un libro y luego en un sitio web que permitía la participación de usuarios. Desde ese entonces, han recibido colaboraciones de todas partes del mundo.
  • La gente anda diciendo: el proyecto surgió en 2011, de la mano de dos amigos con la idea de "hacer una recopilación de miles de frases escuchadas en las calles para algún día editar un libro que reflejara de forma entretenida la manera en que hablamos". Las colaboraciones comenzaron a llegar (principalmente a través de Facebook y Twitter) y dieron forma a un libro, financiado a través de la plataforma de crowdfunding Idea.Me. Sobre la base de la misma idea (todo es rémix, decíamos) se han creado varias páginas en Facebook como "La UBA anda diciendo" [vale para otras universidades/facultades], "Los recitales andan diciendo" y siguen las firmas.
  • ¡Tiene carita!: una periodista creó un Tumblr en el que recopila fotografías de objetos cotidianos que "tienen carita". En una entrevista, cuenta: "yo simplemente le veía caritas a las cosas, desde siempre. Cuando tuve mi primer celular con una linda camarita le empecé a sacar fotos. (...) Un día decidí hacer algo con esas fotos y en vez de crear un álbum de fotos cualquiera, la subí a un Tumblr. Ese mismo día me empezaron a llegar colaboraciones. Y después fue creciendo y abrí el Facebook, el Twitter y ahora también una cuenta en Instagram".
  • De bondis: recopilación de frases, situaciones y anécdotas que suceden en colectivos. ¿Lo mejor? La sección "parecidos": los usuarios envían fotografías de pasajeros que se parecen a famosos.
  • Y de yapa, un sitio extranjero que contiene fotografías fascinantes (una de ellas, la que ilustra este post): Things Organized Neatly. Se trata de un Tumblr que compila fotos tomadas por el autor, más colaboraciones de usuarios y material extraído de revistas u otros medios. ¿La idea? Objetos organizados de forma atractiva: placer visual para los obsesivos por el orden.

Lo que podemos aprender de esto:

1| Hay ideas que "están en el aire". Lo que a nivel personal nos genera intriga, curiosidad o nos divierte, probablemente también funcione a nivel colectivo.
2| Las redes sociales son el reino del "compartir". Pocos se resisten a viralizar o recomendar contenido con el que se sienten identificados (o que les recuerda a otra persona). 
3| Los usuarios prefieren ser partícipes y no espectadores. Los proyectos totalmente cerrados ya no resultan atractivos. 
4| Un proyecto personal puede verse enriquecido en forma notable si se incluyen contenidos generados por usuarios. Los seguidores o lectores se convierten en una comunidad.



En el post anterior, hablábamos de la importancia de los “content curators” para filtrar y compartir información relevante en la Red. 

Rohit Bhargava (especialista en marketing digital), distingue 5 modelos de curación de contenidos:
1. Agregación | 2. Destilación. | 3. Elevación. | 4. Mashup. | 5. Cronología. 
(Acá, una síntesis en español).
No es mi objetivo explicar cada uno de ellos, sólo distinguir diferentes grados de elaboración: si “agregar” contenidos consiste en recopilar fuentes (en forma manual o automática), hacer un “mashup” exige un nivel de trabajo mayor: contextualizar, interpretar, ofrecer la mirada personal del autor y, por supuesto, mezclar y superponer ideas, para dar nacimiento a algo nuevo. Sobre esto último trata este post.


María Popova es editora del sitio Brainpickings, una web de referencia que ofrece contenido seleccionado (en inglés) sobre arte, diseño, literatura, ciencia, historia, psicología y antropología, entre otras temáticas.

El sitio/blog fue fundado en 2007, pero su germen inicial fue una cadena de mails que María (nacida en Bulgaria en 1984, actualmente viviendo en Nueva York) enviaba todos los viernes a sus compañeros de oficina de entonces, en la que recomendaba material de lectura a modo de inspiración.

Crédito:  Elizabeth Lippman for The New York Times
















Cosas que se encuentran en Brainpickings: (muchas) reseñas de libros, frases, fotografías, cartas, ilustraciones. Pero fundamentalmente, vínculos, relaciones, ideas que se conectan entre sí. Porque Brainpickings es, ante todo, un elogio de la intertextualidad.

Cuando se le consulta acerca de su trabajo como curadora de contenidos, Popova explica: “mi rol es hacer que las personas vean conexiones entre cosas que no necesariamente habían conectado entre sí. Y que se vuelvan interesadas en esa intersección” (la traducción es mía, la cita corresponde al video incluído en el post anterior).

En otra oportunidad, dirá:

“Great curation is also about pattern-recognition – seeing various pieces of culture and spotting similarities across them that paint a cohesive picture of a larger trend”.

Encontrar similaridades, puentes de familiaridad entre cosas (ideas, personas, obras) que en apariencia no la tienen. Eso, en ocasiones. Y en otras, agrupar pensamientos o claves sobre un mismo tema. Esa es la base de su trabajo, que tanto se asemeja -de allí el nombre, que traducido al español puede resultar confuso- a la curaduría de arte: señalar aquello que vale la pena conocer...con una impronta personal. 

En esta extensa entrevista, brinda más claves acerca de su tarea, cuyo motor es -claro está- la curiosidad permanente:

“I really believe our own curiosity is our greatest and most powerful tool for personal growth – but I also think curiosity needs a curatorial approach that guides it, that lets it absorb the signal and tune out the noise. And I think content curators – examples of which abound, from traditional ones like The New York Times to newer ones like the best, most interesting people on Twitter – are the cultural barometers that help harness our inherent curiosity in the most meaningful way possible”.

Popova se muestra preocupada acerca de lo que denomina “newsification of content”, esto es, el hecho de que en la Red, el contenido más nuevo sea considerado más relevante o visible. Frente a la tiranía de la novedad (y de Google), la tarea del curador de contenidos se vuelve imprescindible, algo así como una guía que rescata (en medio de lo nuevo, lo viejo, lo antiguo) lo relevante, las joyas que -de otro modo- correrían el riesgo de pasar desapercibidas en medio del mar de información y ruido que es la Red. 

“I think the richest <<research>> is driven by discovery, that intersection of curiosity and serendipity that lets you expand your intellectual and creative comfort zone beyond what you already knew you were looking for”. 
(La cita pertenece a esta entrevista).
Crédito: www.fastcompany.com

Brainpickings no es el único sitio que María Popova lleva adelante: también podemos encontrar su firma en Explore (un Tumblr que recopila de manera sintética lo mejor de Brainpickings), en el proyecto The Reconstructionists (biografías de mujeres destacadas, en un trabajo realizado junto a la artista Lisa Congdon durante 2013) y en Literary Jukebox (una cita literaria + una canción relacionada).

Como si esto fuera poco, trabaja como editora de la plataforma educativa Lore y ha escrito para diversos medios como The Atlantic, Wired UK, GOOD Magazine, The Huffington Post, and the Nieman Journalism Lab.

¿Cómo se lleva adelante semejante rutina laboral? Me lo pregunté muchas veces al visitar el sitio, leer los newsletters diarios (muy recomendables) o los ¡muchos! enlaces diarios que postea en Twitter.

Bueno, en esta nota cuenta algunos detalles: uso intensivo de Evernote para almacenar citas de artículos que lee, un lector de feeds para seguir fuentes de manera regular, Pocket para guardar lecturas pendientes.

María Popova publica tres artículos diarios, de lunes a viernes, en Brainpickings. Y lleva adelante una agenda apretada con una rigurosidad que asombra. Su día a día incluye muchas, muchas, horas de lectura (siempre con sus auriculares puestos: la música es esencial para su vida). Ignoro cómo, pero también incluye tiempo para el gimnasio y, suponemos que en algún momento, visitar amigos, dormir, esas cuestiones. De todas maneras, y como ella misma afirma, su vida personal y su vida laboral se entrelazan, se confunden, son a veces una misma cosa:

“The line between <<work>> and <<life>> is virtually nonexistent for me, so practically everything I listen to (or see, or do) feeds into my <<work>> one way or another”.

En 2012, Popova fue seleccionada por Fast Company como una de las personas más creativas y por la revista Forbes, como una de las “30 under 30: Media”.

Más allá de los galardones, hay que prestarle atención. Porque representa a una generación de jóvenes que se inclinan por emprender proyectos propios, que privilegian la pasión por lo que se hace por sobre el rédito económico (que puede tardar en llegar) y que, con sus ideas, están configurando un nuevo escenario mediático.

Son los que arriesgan, los que dan el salto: los abre-caminos.  





Que la inspiración proviene de lo que otros han creado, de lo que percibimos, leemos, o escuchamos por ahí. Que todo se sustenta, de un modo más o menos evidente, en ideas ya concebidas. Y que entonces, porque la creación es siempre remix, las ideas deben ser compartidas, libres.-

Jim Jarmusch es un cineasta independiente de origen norteamericano. El fragmento que ilustra este post, pertenece a un texto imperdible: "The Golden Rules for Filming"; el diseño de la imagen es de Mark Malazarte, y posee licencia Creative Commons.

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